A la hora de renovar un suelo, muchas personas se fijan primero en el color, el dibujo de la madera o el acabado. Pero, desde nuestra experiencia, le podemos confirmar que lo que realmente determina la vida útil de una tarima flotante es algo menos visible: su nivel de resistencia. Y ahí es donde entran en juego las clasificaciones AC4 y AC5, dos términos que pueden parecer técnicos, pero que influyen de manera directa en cómo va a envejecer su suelo con el paso de los años. ¡Le explicamos los detalles a continuación!
Qué es la clasificación AC
La denominación AC proviene de “Abrasion Class” y forma parte de la norma europea EN 13329, que establece la resistencia al desgaste de los suelos laminados. Cuanto mayor es el número, mayor es la capacidad de la tarima flotante que le instalemos en Ourense para soportar rozaduras, golpes, arrastres y tránsito diario. Por eso es un dato tan importante a la hora de ejecutar cualquier instalación.
Las tarimas AC4 son especialmente útiles para los suelos con más tráfico
La clase AC4 es una de las más utilizadas en hogares. Y es que ofrece un nivel de durabilidad pensado para espacios donde hay movimiento constante: salones, pasillos, dormitorios juveniles o cocinas. También se emplea en oficinas y pequeños comercios, ya que soporta bien el tránsito moderado sin perder estética ni rendimiento. Es una de las opciones más equilibradas en el amplio mercado de las tarimas flotantes.
¿Dónde encajan mejor las tarimas AC5?
El nivel AC5 da un paso más. Está diseñada para espacios donde el desgaste es continuo: tiendas, cafeterías, academias, zonas públicas o cualquier estancia donde el tránsito sea notablemente elevado. En el ámbito doméstico es ideal para familias con mascotas, niños o viviendas donde se quiere una tarima casi “inquebrantable”.
Su capacidad de resistencia a golpes, arrastres y uso intensivo la convierte en una opción que garantiza una larga vida útil, incluso en las condiciones más exigentes.
¿Cómo elegir entre AC4 y AC5?
La elección depende del tipo de uso, del nivel de tránsito y del desgaste que sufra cada estancia. En muchas viviendas un AC4 será suficiente, mientras que en otras —por ejemplo, si busca máxima durabilidad o tiene un estilo de vida muy activo— el AC5 ofrece una seguridad adicional.
No obstante, ambas clasificaciones comparten variedad de diseños, acabados y texturas, por lo que podrá escoger la estética que prefiera sin renunciar a la resistencia adecuada.
¿Quiere que le ayudemos a escoger la tarima flotante perfecta en Ourense?
En nuestra carpintería de madera de Ourense trabajamos con tarimas AC4 y AC5 de alta calidad, seleccionadas según el uso real de cada proyecto. Así que le podemos asesorar para elegir el nivel de resistencia correcto, instalar la adecuada con la mejor precisión y asegurarnos de que el resultado final sea sólido, estético y duradero.
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